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¿Qué impacto genera en los emprendimientos, el Crowdfunding en el Perú?


¿Sabías que la tecnología y la innovación han ayudado a los pequeños negocios a obtener los fondos necesarios para funcionar?


Al crear un negocio o emprendimiento, una de las preguntas más complicadas de responder es: ¿De dónde obtengo el financiamiento?. Por supuesto, tenemos las alternativas más tradicionales, recurrir a los bancos, pedir dinero a un familiar o hasta hipotecar nuestros inmuebles. Pero en los últimos años, ha aparecido una opción nueva que ha permitido a muchos nuevos negocios iniciar sus operaciones. Se trata del Crowdfunding.


El crowdfunding mezcla dos palabras en inglés “crowd” que significa multitud y “funding” que significa financiamiento. Se explica como el mecanismo mediante el cual un proyecto se ve financiado por los aportes (pequeños o grandes) de muchas personas, y todo se realiza a través de una plataforma de internet. En otros términos, se le define como un mecanismo colaborativo de financiación que se apoya en nuevas tecnologías.


A través del crowdfunding, muchas empresas hoy exitosas lograron dar sus primeros pasos. Algunas de ellas son Popsocket, Monzo, entre otras.


Pero, ¿esto existe en Perú?


El crowdfunding está presente en Perú con el nombre de financiamiento participativo financiero (FPF) y a inicios del 2020 se publicó el Decreto de Urgencia que emitía la regulación de este tipo de financiamiento, con el objetivo de que las micro, pequeñas y medianas empresas tengan un mayor acceso a financiamiento. Posteriormente, en mayo del 2021, se emitió el reglamento oficial para el FPF.


Pero, ¿Cómo funciona el FPF? En este caso, se define como un mecanismo que pone en contacto a quienes solicitan financiamiento (las pymes) con inversionistas, todo a través de una plataforma administrada por una sociedad administradora. La idea es que estos inversionistas reciban intereses o un retorno financiero por el dinero deciden aportar.


El crowdfunding tradicional incluye cuatro modalidades en las que los pequeños negocios pueden obtener financiamiento, siendo la donación o mecenazgo una de ellas; sin embargo, en el caso del FPF, esta modalidad no está incluida.


¿Qué dice el reglamento del FPF en Perú?


El reglamento fue emitido por la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) y no solo establece los criterios para los participantes, sino para las sociedades administradoras, ya que su papel es clave, al funcionar como nexo entre los receptores de inversión y los inversionistas.

Uno de los puntos que establece el reglamento es que los proyectos de FPF deben realizarse íntegramente en el país y los receptores (los negocios que buscan financiamiento) deben ser personas jurídicas que fueron constituidas en el Perú o naturales con domicilio en el país.


Las dos modalidades de FPF en Perú


De acuerdo con el reglamento, el financiamiento participativo financiero puede realizarse en dos modalidades: FPF de valores o FPF de préstamos. En el primero, los inversionistas dan su dinero y reciben valores representativos de capital o de deuda; mientras que en el segundo, el dinero se da a modo de préstamo y los inversionistas reciben el pago mensual establecido.


No solo se financian negocios


Algo muy interesante es que el crowdfunding realizado en Perú no necesariamente se aplica solo a negocios, emprendimientos o empresas. A nivel mundial, muchas veces se han levantado campañas a favor de alguna persona en necesidad, un proyecto humanitario, entre otros, y esto también se podrá hacer en el país, ya que el reglamento del FPF especifica que también se pueden admitir proyectos de índole personal. Esto significa que personas naturales con un proyecto que busca financiar gastos personales, familiares o de consumo también podrán participar.


En conclusión, la idea del crowdfunding es que personas naturales y jurídicas puedan tener más opciones para acceder al financiamiento que necesitan, y que cada vez más participantes se involucren en el lanzamiento de nuevos productos o negocios. Además, un punto importante es que, al solicitar financiamiento, los emprendedores también reciben comentarios y feedback de parte de los inversionistas, lo que sin duda es un punto a favor al momento de mejorar las propuestas de negocio.


El crowdfunding es, además, una muestra más de cómo la tecnología y las plataformas colaborativas nos ayudan a mejorar la vida de las personas, trayendo cada vez más oportunidades de desarrollo.


Redacción MidPoint

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