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Estabilidad financiera: La pieza clave para lograr la recuperación económica en LATAM


El COVID-19 golpeó severamente al mundo entero, pero América Latina y El Caribe fue, de lejos, la región emergente o en desarrollo más afectada. El PBI se contrajo en aproximadamente 7% durante 2020, de acuerdo a las cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI). La mayoría de países tuvo un cierre negativo y el PBI per cápita alcanzó niveles similares a los obtenidos en 2009.


Las consecuencias económicas del coronavirus fueron devastadoras: se perdieron millones de empleos; miles de empresas cerraron, incapaces de sobrevivir a la cuarentena; además, se paralizaron las importaciones y exportaciones, hubo una desaceleración de la demanda mundial de bienes y servicios, disminución del turismo, entre otros.


Hoy, todos los esfuerzos están puestos en el éxito de las campañas de vacunación, lo que llevará a un descenso en la tasa de mortalidad y, a su vez, permitirá continuar con los esfuerzos para reactivar con la economía. Aunque se ha mencionado que en 2021 los países de la región difícilmente lograrán alcanzar su nivel pre-pandemia, es importante que se continúe con el desarrollo de iniciativas para agilizar la recuperación económica.


¿Cuál es el papel que juega la estabilidad financiera?


De acuerdo con el reporte “Sound Banks for Healthy Economies: Challenges for Policymakers in Latin America and the Caribbean in Times of Coronavirus”, elaborado por el Center for Global Development (CGD) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la credibilidad de los bancos centrales en los países de América Latina y El Caribe ha jugado un papel fundamental en los esfuerzos por alcanzar la recuperación económica.


Al tener un nivel de credibilidad adecuado, han podido llevar a cabo diferentes iniciativas para reactivar la economía. Algunos de los esfuerzos tienen que ver con la reducción de las tasas de interés para poder insertar liquidez en el mercado, así como mantener la flexibilidad del tipo de cambio.


De acuerdo con estos expertos, es fundamental que la credibilidad de los bancos centrales se mantenga, para así continuar con estas iniciativas que fomentan la recuperación de la economía nacional. Mantener la estabilidad financiera permitirá que los bancos ejerzan un rol clave en esta recuperación, a través de diferentes acciones.


Algunas de las acciones recomendadas son las siguientes:


1. Prestar atención a la deuda del sector privado


Debido a la reducción en las tasas de interés en dólares, muchas empresas adquirieron deuda en el extranjero, comprometiéndose a realizar pagos en dólares, pese a que sus ingresos sean en la moneda nacional. Esto, aunque no parezca, también afecta al Estado, ya que la economía debe lidiar con estas empresas. Es por eso que los bancos deben prestar atención a estas empresas y estar listos para ayudarlas a determinar el riesgo al que están expuestas. Además, incluso podría ser necesario crear programas para ayudarlas a renegociar los términos de las deudas.


2. Buscar apoyo externo


De acuerdo con el reporte, también se presenta como una opción que los países de Latam puedan recurrir a organismos como el Fondo Monetario Internacional o a los bancos multilaterales de desarrollo, en busca de apoyo en el proceso de recuperación económica post COVID-19.


3. Seguimiento a los préstamos


A consecuencia de la crisis se brindaron muchas facilidades en el pago de préstamos, como reducciones de tasas, facilitación de la reprogramación del crédito e incluso suspensión de pagos por un tiempo determinado. Es muy importante que los bancos den un seguimiento detallado a estas acciones, con el fin de que los beneficiarios sepan que se trata de algo temporal, ya que la exposición al riesgo debe haber aumentado a causa de la crisis.


4. Continuar con la inclusión financiera


El uso de nuevas tecnologías y plataformas que permitan integrar cada vez más a quienes antes no estaban bancarizados debe continuar. A través de alianzas con nuevas empresas de tecnología financiera (fintech), muchos países fomentaron los pagos electrónicos, transformaron procesos para que sean enteramente digitales, redujeron costos de algunos productos, entre otros. Todas esas acciones deben multiplicarse, con el fin de lograr que cada vez más personas de la región estén familiarizadas con la banca y puedan aprovechar sus beneficios.


Redacción MidPoint

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